jueves 21 de febrero de 2008

Días de tango y lluvia... (post pequeño pero purificante)


Hoy es un día lluvioso, climatológicamente esta gris, frío y feo. Pero, o al menos para mi, estos son los momentos idoneos para reorganizar la mente. Tumbarse con un buen cafe (o chocolate, o mate...) cerrar los ojos... y escuchar buena música!! Por ejemplo un buen tango (no confundir con Tango y Cash!), es uno de esos estilos pensados para bailar con la mente... no, para bailar con el alma.
Y eso es lo que ahora pienso hacer, tomaré un cafecito caliente, cerraré los ojos y...... ya se que estoy piantao, piantao, piantao...

5 dijeron unas cosas que...:

Patricil dijo...

Ni que fuera domingo! Qué suerte!

Laura dijo...

Y sentir que la lluvia te empapa el alma!!!!

FireFly dijo...

Me encanta ese tango :)

Uno suele ponerse esa "peluca de alondra" de vez en cuando, tiene esa loca y encantadora sensación de vivir, atravesando muros de "normalidad". Puertas que se cierran, dejando ver ciclos que terminan, dando paso a tantos nuevos. Reciclandose la vida con infinidad de vibraciones en el alma. Horizontes extensos donde no llega la vista, nuevas realidades, encantadoras realidades, es que nos queda tan poco tiempo y tanta vida.




Vení, volá, sentí...tralai lara la laaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa (inserte aquí una carita cantando con todo el corazón)


:)

La Lola dijo...

.... Días de lluvia... Cada vez que siento como resbala sobre mi rostro recuerdo aquellos versos de Serrat...

Llueve,
detrás de los cristales, llueve y llueve
sobre los chopos medio deshojados,
sobre los pardos tejados,
sobre los campos, llueve.

Pintaron de gris el cielo
y el suelo
se fue abrigando con hojas,
se fue vistiendo de otoño.
La tarde que se adormece
parece
un niño que el viento mece
con su balada en otoño.

Una balada en otoño,
un canto triste de melancolía,
que nace al morir el día.
Una balada en otoño,
a veces como un murmullo,
y a veces como un lamento
y a veces viento.

Llueve,
detrás de los cristales, llueve y llueve
sobre los chopos medio deshojados,
sobre los pardos tejados
sobre los campos, llueve.

Te podría contar
que esta quemándose mi último leño en el hogar,
que soy muy pobre hoy,
que por una sonrisa doy
todo lo que soy,
porque estoy solo
y tengo miedo.

Si tú fueras capaz
de ver los ojos tristes de una lámpara y hablar
con esa porcelana que descubrí ayer
y que por un momento se ha vuelto mujer.

Entonces, olvidando
mi mañana y tu pasado
volverías a mi lado.

Se va la tarde y me deja
la queja
que mañana será vieja
de una balada en otoño.

Llueve,
detrás de los cristales, llueve y llueve
sobre los chopos medio deshojados...


Mil besos, guapísimo!!

P.D. Este fin de semana ando en casa de un amigo, espero verte por los parajes del msn el Lunes....

LonelySiSi dijo...

Que lindo! Mate y tango, no hay mejor combinación.

Besote!